4/7/2026 | Rafael Peralta Romero (El Nacional, República Dominicana)
La lengua no es ni puede ser ajena a ninguna manifestación de la naturaleza o de la humanidad. Los seres y las cosas se refieren con los sustantivos (animales, árboles, piedras), las acciones ejecutadas por esos entes y objetos se expresan con los verbos (ladran, florecen, golpean) y para citar las características que ostentan nos valemos de los adjetivos (bellos, bravos, útiles, resistentes).
Del animal representado por el sustantivo /gallo/ podemos decir que canta, cacarea y sobre todo pelea, y como resultado de esta última acción, gana, pierde o entabla. La acción de entablar implica no ganar ni perder y puede suceder en una lidia de gallos o en otras competencias.
Lo gallístico llega a esta columna por vía del licenciado Cándido Martínez, un lector indispensable. Él participa en la Mesa Teórica del Coliseo Gallístico de Santo Domingo, un imponente circo donde lidian los gallos de hombres favorecidos por la fortuna. Allí se debatió si cuando la pelea termina sin un ganador se denomina /tabla/ o /tablas/ en plural y parece que no hubo acuerdo.
Fundéu Guzmán Ariza República Dominicana