4/4/2025 | Piedad Villavicencio Bellolio (El Universo, Ecuador)
Hoy hablaremos de los vocablos homófonos, que tienen pronunciación parecida pero su forma y significado no son iguales. Cuando no se presta atención al contexto en el que se insertan, pueden imprimir ambigüedad o imprecisión en las frases. Revisemos unos ejemplos:
«El vate luce regio con la pelota en el anaquel de objetos deportivos». Como se escribió «vate» (con uve), se capta que un poeta luce imponente acompañado de una pelota en la susodicha estantería. En este caso el contexto indica que se debe escribir «bate» (con be), pues se trata del palo u objeto para jugar béisbol.
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